jueves, 6 de julio de 2017

EL GOVERN A LA DERIVA



                        El empecinamiento del Govern de Catalunya en aferrarse al totalitarismo más rancio y antidemocrático le hace ir a pasos agigantados a la deriva en un turbulento mar que, sin duda, le conducirá hacia un abismo irreversible, arrastrando en su locura graves consecuencias para todos los españoles, incluidos especialmente los catalanes. Si, de un lado, el miedo al fracaso abre grietas en el separatismo (y prueba de ello es la destitución fulminante por parte de Puigdemont del consejero Baiget por admitir simplemente que la consulta ilegal no se celebrará), por otro se genera entre los dirigentes independentistas totalitarios el típico y lógico atrincheramiento suicida de todos los dictadores definitivamente acorralados en un callejón sin salida que en el mundo han sido, convirtiéndoles en más peligrosos, si cabe, por meras razones de supervivencia. Por ello, Puigdemont fulmina al primer consejero escéptico con el referéndum y reprime el cisma en la Generalitat con su destitución, tal como le exige la CUP, purgándole inmisericorde y por su cuenta, para imponer el pensamiento único de su delirio y, como aviso a navegantes, para sofocar la rebelión de la vieja guardia de Convergència, consciente de la grave situación y el gran error de haber dado el paso irreversible de un nacionalismo democrático a un soberanismo totalitario que conduce inevitablemente a la nada. Así pues el referéndum ilegal rompe el Govern de Puigdemont, pero la Generalitat dice que, aunque no hay censo, lo habrá aunque sea de forma ilegal (como todo el procés), mientras presenta en un teatro (lugar adecuado sin duda) una ley antidemocrática sin garantías, que le permitiría declarar la independencia en dos días si en la ilegal consulta, en caso de celebrarse, ganara el “sí” por un solo voto, argumentando que “rendirnos tendría un precio muy alto que pagarían las generaciones futuras”, cuando precisamente el regreso a la legalidad es la única garantía de un futuro en paz y libertad. En definitiva, un verdadero golpe de Estado, un jaque mate al Estado de Derecho, amparado en un delirante texto ilegal con apariencia de legalidad, viciado desde su origen al ser dictado por quienes carecen de competencias democráticas para hacerlo, que, aprobado al margen de la Constitución y del propio Estatut de Catalunya, pisotea derechos, garantías y libertades a los propios catalanes, además de al resto de españoles, para imponer la desquiciada consulta de octubre y la consiguiente independencia.
            En efecto, la esperpéntica Ley, que caprichosamente deroga el Estado Democrático de Derecho en Cataluña, es declarada por arte de magia o inspiración divina como “ley suprema”, que “prevalecerá” sobre la Constitución, y decreta “un régimen excepcional”, mientras en ella se prevé que la consulta se celebre, sí o sí, sin un censo oficial; se obliga a los ciudadanos, convertidos en súbditos, a ser vocales de ilegales mesas electorales; no exige una participación mínima para que el resultado sea válido; y decreta que si ganara el “sí”, aunque fuera por un solo voto, la independencia se proclamaría en cuarenta y ocho horas. Una independencia exprés a la carta, diseñada por los iluminados, que pone más fácil romper un Estado (en este caso España) y crear uno nuevo (en este caso Catalunya) que partir un municipio, ya que para segregar ayuntamientos la propia norma autonómica exige la participación de la mitad del censo y en la esperpéntica ley del referéndum no se exige un mínimo, aunque la CUP, que es quien realmente manda en el Govern y de ella depende la continuidad de Puigdemont, valora que con un tercio del inexistente censo ya sería suficiente para validar la consulta. En roman paladino: que, en teoría, bastaría con que unos cuantos catalanes decidieran participar en el ilegal referéndum para validarlo y si el resultado fuera favorable por un solo voto legitimaría la proclamación de independencia y el sometimiento al nuevo Estado dictatorial del resto de catalanes que mayoritariamente hubieran decidido no participar en semejante mascarada. Ya ven, así de fácil, así de totalitario, así de violento…. Hasta Maduro en Venezuela con su intento de adecuar la ley a su antojo, saltándose la legalidad vigente y atropellando la soberana Asamblea Nacional, queda como simple aprendiz de brujo frente a los gobernantes independentistas catalanes, con la diferencia de que el venezolano tiene las armas bajo su mando y éstos no, al menos, de momento.
            Ante semejantes barbaridades no extraña que se genere gran inquietud en el Gobierno de España y en la mayoría de la oposición democrática, teniendo que recordar la Ministra de Defensa que el Ejército garantiza “por tierra, mar y aire…la soberanía y la integridad” de España, en tanto que Sáenz de Santamaría advierte de que puede parar la ley en 24 horas, y Sánchez, que dice defender con el Gobierno la legalidad vigente, insta a Rajoy a abrir el diálogo con Puigdemont (la coletilla de siempre, cuando Puigdemont y compañía nada quieren dialogar sino conseguir, sí o sí, la independencia lo antes posible y cómo sea). Por su parte, el TC, que avala que la Generalitat imponga los rótulos en catalán y rechaza que los comerciantes tengan la obligación de atender en esta lengua a sus clientes, suspende el presupuesto de la consulta y lo notifica a 19 altos cargos de la Generalitat, apercibiendo a todo el Govern, para que se atenga a las consecuencias. Y mientras el Gobierno advierte de que “al Estado le bastan 24 horas” para frenar el plan soberanista y Puigdemont se queda sin dinero para organizar el ilegal referéndum, los ex presidentes Felipe González, José María Aznar y José Luís Rodríguez Zapatero hacen en su primer coloquio juntos una llamada urgente a articular “respuestas políticas” a este desafío secesionista, asegurando que fracasará (Zapatero sostiene que “superaremos el problema catalán con una respuesta política con mayúsculas”; Aznar que “si se pega una patada a la mesa no se puede seguir sin hacer nada”; y González que “Cataluña no será independiente; hay que buscar respuesta a esa deriva madurista”), simplemente aplicando lo establecido en la Constitución, entre ello, la aplicación del artículo 155 para defenderla (Aznar y González aseguran que lo aplicarían si fuese necesario), aunque, de momento, Rajoy evitará aplicar dicho artículo en Cataluña, pues Moncloa sólo lo contempla como último recurso, creyendo que la reforma del TC permitirá frenar el ilegal referéndum. Y, ante las reticencias de algunos a aplicarlo, conviene recordar que su aplicación es perfectamente legal y democrática, pues lo antidemocrático ilegal e injusto sería no defender la Constitución, dejando a un lado los derechos y libertades de todos los españoles, incluidos los catalanes.
            Y como la vida política no comienza ni termina con Cataluña, prosigue el protagonismo mediático y político de Montoro, quien atribuye las denuncias a que está sometido a que está “limpiando el fraude”, mientras miembros del Ejecutivo solicitan a Soria que no publique el libro que le acusa y Moncloa secunda al Ministro de Hacienda ya que “hay intereses personales en los ataques al ministro”. Entretanto Montoro cede ante Ciudadanos y acepta bajar impuestos, argumentando que “ahora se puede hacer” y que “seguro que vamos a llegar a un acuerdo”. El Gobierno estima pues que bajará el IRPF en 2018 y que creará dos millones de empleo hasta 2020, asunto que sigue dando satisfacciones mes a mes, y presenta el techo de gasto, que no respaldará el PSOE, elevando el crecimiento al 3% y aprobando el nuevo canon por copia privada, que recaerá en fabricantes y distribuidores. Además Hacienda libera a las CCAA de ajustes por 2.000 millones en el IRPF, por fin pactado con Ciudadanos, tal como preveía el ministro. Por otro lado, el Gobierno, algo dividido por la presencia del PP en el WorldPride, cree además que es el momento de una subida salarial, respaldando una subida de hasta el 3%, tal como sostiene la Ministra Báñez tras conocer la caída del paro a niveles de 2009, con la disminución del desempleo en junio en 98.317 personas y un sustancial incremento de la afiliación a la Seguridad Social.
            En cuanto a otros asuntos se refiere cabe destacar que Maza pierde el pulso y nombra al fiscal más prestigioso en Anticorrupción con lo que el sustituto de Moix será Alejandro Luzón, quien sostiene que no quiere “notoriedades innecesarias”; que el Santander lanza su ampliación de capital por 7.000 millones para absorber al Popular y emitirá 1.458 millones de nuevas acciones con valor nominal de 0´50 euros; que el PSOE tacha de “detestable” el veto de algunos alcaldes a Miguel Ángel Blanco; que Fiscalía pide un total de 375 años de cárcel para los ocho agresores de Alsasua; y que el fiscal pide elevar de seis a diez años la pena a Urdangarín por el “caso Noos” y solicita para Torres doce años de prisión, con lo que todos aquellos que auguraban que tendría un trato de favor, sembrando dudas en la opinión pública sobre la aplicación de la Justicia, debieran ahora pedir perdón por el daño causado a uno de los grandes pilares del Estado.
            Y en el exterior citar que Macron anuncia reformas profundas en el sistema político francés, reuniendo a las dos cámaras y anunciando un recorte de un tercio de los parlamentarios y que recurrirá a la consulta popular si fuera necesario, que recortará gasto público y que bajará impuestos. Pero el asunto más preocupante es la situación de Venezuela, donde la oposición reta al dictador Maduro y convoca una consulta que atraiga a los chavistas críticos, mientras él recurre a matones para atemorizar a la Asamblea Nacional, con mayoría opositora pero socavada por el régimen, que a pesar de las agresiones, instigadas oficialmente, convoca un plebiscito contra la Constituyente chavista, mientras grupos de leales al régimen la asaltan y durante varias horas se mantienen dentro emprendiéndola a palos con los parlamentarios e hiriendo a varios de ellos. Por lo demás, también cabe citar que grupos de liberados huyen del horror que se vive en el centro de la ciudad de Mosul; que Corea del Norte eleva el desafío a EEUU con un misil intercontinental de largo alcance; que Qatar rechaza el ultimátum de Arabia Saudí y sus aliados; y que Juncker critica el absentismo en Estrasburgo, calificando al Europarlamento de “ridículo” ya que sólo una treintena de europarlamentarios de los 751 que conforman la Cámara asistían a un debate sobre la presidencia maltesa…..¿dónde estaban los tan bien pagados europarlamentarios?, dicen que en otras reuniones; ya ven, saturados de trabajo.
                                                Jorge Cremades Sena