miércoles, 12 de julio de 2017

FIELES A LA CONSTITUCIÓN



                        Como era de esperar, a medida que se acerca la fecha de celebración del esquizofrénico referéndum independentista, los funcionarios se rebelan ante su manifiesta ilegalidad, que reconocen hasta algunos partidos que lo apoyan, por lo que secretarios e interventores municipales subrayan que serán “siempre fieles a la Constitución Española”, mientras los sindicatos exigen garantías de que los empleados públicos “no tendrán que acarrear con las consecuencias del 1-O”. Por su parte los políticos, salvo quienes nítidamente se ponen del lado de la Legalidad y, por tanto, de la Democracia (como PP y Ciudadanos), andan enredados en demagógicas propuestas que van desde el apoyo incondicional al totalitario referéndum (como la CUP, ERC o PDeCat) hasta su rechazo con matices y ambigüedades calculadas sobre el “procés” (como el PSOE-PSC), pasando por quienes demagógicamente lo apoyan como protesta pero no como referéndum (como los populismos incardinados en IUPodemos, Compromís, Mareas, el partido de Colau y compañía). En efecto, Sánchez, que rechaza el referéndum, se dispone, para contentar a los soberanistas y sobre todo al PSC, a presentar el viernes más dinero y una reforma constitucional, seguramente a la carta para el acomodo del catalanismo separatista, en una oferta a Puigdemont en tres fases a “corto, medio y largo plazo”, que incluirá más inversiones, mejor financiación y abrir la Comisión de la Carta Magna, pretendiendo convencer al totalitario independentismo con el argumento de que Alemania y Bélgica tienen “naciones sin Estado”, cuando saben, en todo caso, que la pretensión del catalanismo es crear precisamente un Estado propio desgajado del Estado Español. Por su parte, Colau cede definitivamente a las presiones y colaborará con el referéndum, poniendo el Ayuntamiento de Barcelona a su disposición y comprometiéndose a dar “todas las facilidades para que el uno de octubre tenga el máximo éxito”, en tanto que Iglesias la respalda y llama a los ayuntamientos catalanes a “facilitar por todos los medios” la votación ilegal. Y, mientras Rajoy invocará el Estatut para frenar a Puigdemont (la Abogacía del Estado defenderá ante el Constitucional que la Ley del Referéndum vulnera el articulado de la norma institucional catalana y, obviamente, la Constitución de la que emana), éste quiere que su vicepresidente, Junqueras, sea máximo responsable de la consulta… Pero, amigo mío, ¿quién le pone el cascabel al gato? La respuesta es obvia, Junqueras rechaza la generosa oferta de Puigdemont para que coordine el referéndum y sólo aceptaría a condición de implicar a los consejeros del PDeCat, en tanto que a los que se les ha consultado exigen garantías de que no está en peligro su patrimonio. Ya ven, “la pela es la pela”. Y entretanto la Generalitat trata de evitar además que Artur Mas, quien junto a tres exconsejeros se enfrenta a una responsabilidad de 5´1 millones de euros, pague el gasto del esperpéntico 9-N mediante un escrito al Tribunal de Cuentas por el que atribuye a los funcionarios la autorización del coste de la consulta. Ya ven la calaña de estos gobernantes, adalides del independentismo antidemocrático, pretendiendo que sus intolerables felonías las paguen otros. Los españoles, incluidos los catalanes, por pura higiene democrática, debieran tomar buena nota, de cara a las próximas elecciones, de quién es quién a la hora de enfrentarse a semejante golpe de Estado.
            Y, hablando de higiene democrática, cuando se cumplen veinte años del asesinato por parte de ETA del concejal Miguel Ángel Blanco, que dio paso al llamado “espíritu de Ermua” (ayuntamiento en el que era edil), por el que nítidamente la sociedad española, y especialmente la vasca, dijo “¡basta!” al terror totalitario etarra, es lamentable que aquel espíritu casi unánime de civismo y valentía se resquebraje con motivo de los homenajes a tan trágico evento y tan esperanzador proceso de madurez cívica posterior. Una vez más, cada partido político se retrata cual es. En efecto, al margen de algunos ayuntamientos, que claramente han rechazado sumarse al homenaje (lamentablemente algunos de ellos gobernados por socialistas o por populistas con su apoyo), cabe destacar, por muchas razones, la postura del Ayuntamiento de Madrid, donde el aluvión de críticas ciudadanas y políticas ha obligado a que de alguna forma Manuela Carmena rectifique y, con matices, se sume a los actos en recuerdo de aquella barbarie, pese a su negativa inicial a homenajearlo, con lo que, a pesar de todo, el “espíritu de Ermua”, que es en realidad lo que se homenajea junto al asesinato de Blanco y el resto de víctimas del terror, se impone también ahora a la indignidad del populismo. En efecto, Podemos, y de alguna manera quienes le apoyan en las instituciones, enturbia los actos de homenaje a Miguel Ángel Blanco, convertido en símbolo indiscutible por lo que supuso su asesinato, y lo hace con argumentos impresentables, como el de Carmena al negarse a colocar una pancarta del concejal en el Ayuntamiento ya que es “menospreciar a otras víctimas”, por lo que, con toda razón, la hermana del edil asesinado le responde que “recordarle a él es recordar a todos”, mientras Fiscalía critica el permiso concedido a Txapote, el asesino de Blanco. Así, mientras el populismo sí distingue “víctima de primera y segunda” y Carmena es obligada a rectificar (una vez más) y recular a medias, aceptando exhibir una pancarta en la concentración por Miguel Ángel pero no colgándola en el Ayuntamiento, el Jefe de filas, Pablo Iglesias, ve “enormemente sensata” la postura de la alcaldesa y torpedea en el Congreso declaraciones en recuerdo del edil asesinado y contra el chavismo, mientras Bildu directamente veta los actos de homenaje, por lo que la aparición del batasuno Julen Arzuaga, parlamentario de EH Bildu, en Ermua durante el homenaje a Blanco “indigna” a las víctimas.
            Por otro lado, mientras el PP salva el techo de gasto para 2018 por dos votos, el Gobierno de Rajoy, dividido de nuevo por la pugna Santamaría-Cospedal (con la vicepresidenta, Montoro y Báñez; con la ministra Catalá, Zoido, Tejerina y Montserrat), se asegura dos años más de legislatura, dando por aprobados los PGE de 2018 y asumiendo que serán los últimos ya que 2019 es año electoral. Y, hablando de elecciones, según NCReport, de celebrarse hoy la intención de voto sería la siguiente: PP el 34´2% y entre 142-146 escaños (en 2016: 33% y 137), PSOE el 22´3% y 80-84 (en 2016: 22´6% y 85), IUPoemos el 19´1% y 65-68 (en 2016, 21´2% y 71), y Ciudadanos el 13´9% y 31-35 (en 2016, 13´1% y 32). Comparen los resultados de 2016 con estas predicciones demoscópicas y juzguen ustedes mismos.
            Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que se investiga a un vicepresidente del Barça por ir con 1´8 millones en billetes a un banco andorrano; que se busca un pacto político para dar una solución a La Cañada Real, la gran favela o ciudad sin ley en pleno Madrid; que Antonio Banderas es galardonado con el Premio Nacional de Cine; y que la Udef se niega a rectificar el vínculo de López del Hierro con el “caso Pujol”.
En cuanto a asuntos del exterior se refiere, el protagonismo mediático lo acaparan Venezuela, Irak y EEUU. En Venezuela, la oposición pide a Maduro que libere a los presos políticos y no se conforma con la excarcelación de López, cuya esposa, niega en una marcha multitudinaria cesión alguna por ello ya que “no se negocian la libertad y los derechos”, mientras Alberto Ruiz-Gallardón desvela que su defendido ha dado “orden de lograr, por encima de su liberación total, la de todos los presos políticos” y la familia de López teme que la excarcelación sea una trampa de Maduro. En Irak se libera definitivamente a una Mosul, segunda ciudad del país, arrasada por la guerra contra el ISIS tras una batalla de nueve meses que deja miles de muertos y un millón de desplazados, condenando a los terroristas a la insurgencia y el terrorismo tras el debilitamiento de su autoproclamado estado, teniendo que replegarse en Raqqa para desde allí fomentar nuevos atentados. Y en EEUU el “Rusiagate” estrecha el cerco a la familia Trump, mientras el hijo del Presidente, Donadl Trump Jr., justifica su encuentro con una abogada rusa que le ofreció información sobre Clinton, aceptando complacido la propuesta de secretos rusos, contestando  a la filtración ofrecida por el entorno de Putin con un escueto “me encantaría”, aceptando así información rusa contra Clinton, la rival electoral de su padre, aunque ahora diga que no hubo nada sustancial y que nada le dijo a su padre al respecto. Además cabe citar que, en Turquía, cientos de miles de personas exigen justicia a Erdogán, durante la mayor concentración en Estambul, convocada por la oposición; y que, en Reino Unido, Boris Johnson advierte a la UE de que jamás pagarán la factura del Brexit… vamos que, acabada la fiesta, me voy y que la factura de lo consumido la paguen los que se quedan.
                                                Jorge Cremades Sena